Lo que Ocurre Una VeZ

31 mayo 2006


Recojo las últimas cosas, cierro la puerta y echo las llaves al buzón. Oficialmente no tengo casa. Una lágrima más, o una menos que queda... Paredes vacías, armarios solitarios y camas esperando. Un último vistazo a mi patio...ese patio en el que íbamos a tomar el sol cuando hiciera buen tiempo, buen tiempo que nunca llegó. Miras calle abajo y sigo pensando lo mismo que la primera vez: es preciosa.

5 comment(s):

Jo, que nostalgia me ha dado esa imagen :_(

Aún recuerdo la primera vez que fui a tu casa, entre murmullos de "es un cortijo", "que no es un cortijo" XD A mí me gustaba, que conste...

Me acabo también de acordar cuando miraba de reojo a ver si localizaba el baño porque me estaba meando patas abajo, jajaja. No seré yo quién desvele aquí donde estaba el dichoso baño. XD

Jo, en fin, te debe de dar una pena enorme irte de ese lugar, que tal vez no fuera lo más lujoso del mundo, pero era TU casa...

Bueno, Barbi, la vida sigue y sigue con nosotros también, tal vez lejos en la distancia pero cerca en el corazón, siempre, forever.

Besos guapa.

By Blogger Quique, at 01 junio, 2006 08:35  

Babi de mi corazón... Qué verdad más grande! Además esa casa ha sido una parte fundamental de este Erasmus (cuando era "casa-de-Marta", y desde luego cuando era tu casa...) así que, que cierre sus puertas es una paso más que hemos dado (o uno menos, como tú muy bien dices) para despedirnos del todo. Creo que no me puede dar más pena este momento.
Por cierto cariño, ardua tarea tienes tú para despedirte de casas porque exactamente.. cuántas tienes??? Jeje!!
Te quiero Bab

By Anonymous Anónimo, at 01 junio, 2006 21:21  

"al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver".... lo dice Sabina.

Mira palante, que ya has cogido impulso para volar.

besitos.

By Anonymous Anónimo, at 02 junio, 2006 17:56  

Es preciosa de verdad, pero seguro vendrán casas mejores...

Besos y ánimo!

By Blogger Vivi Briongos, at 06 junio, 2006 00:46  

5,4,3,2,1,0.
Llegó el momento de verte partir. Con el corazón en un puño y sin poder frenar las lagrimas que corren por mis mejillas te digo un hasta luego.

No te voy a negar que hoy es un día muy triste para mi, duro, en el que todas mis miradas a estas cuatro paredes me devuelven un recuerdo tuyo. Estas cuatro pequeñas paredes que han sido para mi un paraiso durante estos meses. Pero tranquila, ya he mandado al enano que deje de regar de lágrimas mi cara, hoy no hará ningún rio.

Esto no es una nota triste, es una nota de felicidad y agradecimiento. Felicidad por todos los momentos que tú me has dado. Todos esos recuerdos que ahora innundan mi mente me hacen dibujar una sonrisa en mi cara. Y es que como podría yo estar triste al recordar tu carita cuando duemes, esa que hace plantearme si irme al trabajo o quedarme toda la vida contemplandola, ese perfume que desprendes a tu paso y que me lleva en volandas siempre que te tengo a mi lado, tu sonrisa que me alegra los momentos difíciles y por supuesto, como olvidar tu pelo con el cual yo tengo una relación de amor-odio cada noche.

No puedo estar triste porque creo que he vivido la mejor época de mi vida y ha sido en gran parte por estar a tu lado. Por esto es tambien una nota de agradecimiento.

He empezado esta nota con una cuenta atras, pero en realidad creo que estoy equivocado. No creo que hoy sea el final, hoy creo que es el siguiente de ayer y el anterior a muchos otros que nos quedan por delante. Aún nos quedan mucha ciudades que descubrir. Por esto te digo: hasta luego reina meua des meu cor.

By Anonymous Anónimo, at 07 junio, 2006 11:20  

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