
Tomaré el sol bajo las sombras de las nubes, envuelta en el humo de las risas con las piernas hacia arriba, intentando tocar el sol con la punta de mis piés.
Cogeré el Levante con las manos para llevarte un recuerdo de mis sonrisas... Ya me acostumbré a caminar en contra de su fuerza.
Recordaré porqué vine aquí por primera vez, con una mochila, mil ilusiones y un corazón roto.